Guillermo Montalvo Fuentes ![]() Foto: Óscar Sánchez México DF, marzo 14 de 2011. Tras ser presentada en España, Uruguay, Guatemala y México, la exposición fotográfica Familias Mexicanas se exhibe ahora en la Galería de Bellas Artes de la Universidad de Texas, donde permanecerá hasta el 21 de este mes. Óscar Sánchez, autor de la obra, explicó a esta agencia que las 12 fotografías que la integran describen la vida diaria y los espacios íntimos de familias mexicanas conformadas por gays, lesbianas y transgénero, y fueron montadas en este espacio gracias a una invitación del recinto universitario. De acuerdo con el fotógrafo, el planteamiento principal es mostrar de manera positiva otra manera de formar una familia, modelos que, dijo, muchas veces la gente supone que no existen. Subrayó que este tipo de familias “no son cosa del otro mundo”, por lo que es importante entender se trata de personas que se unen en torno al apoyo mutuo, el amor o la elección personal. Con respecto a la necesidad de que las familias diversas ocupen realmente un lugar en la sociedad mexicana, aseveró que “lo que no se ve no existe” y destacó la importancia de visibilizarlas. “Ahí están, hay que verlas, y reconocerles sus derechos”. Óscar Sánchez comenzó con este proyecto desde hace 15 años, mismo que nació como una documentación de las parejas gay, cuando “ni siquiera se consideraba familia a aquella integrada por dos mujeres o dos hombres”. La inauguración de Familias Mexicanas en la Universidad de Texas fue el pasado 17 de febrero, y contó con la participación de Leticia Bonifaz Alonzo, Consejera Jurídica del Distrito Federal. En México, la muestra fue exhibida en la capital mexicana en el Museo Universitario del Chopo, en instalaciones del Sistema de Transporte Colectivo Metro y en el Centro Cultural José Martí. |
Viernes 18 de marzo de 2011, p. 39
Durante 14 años, Adrián Espinoza Juárez obligó a María a prostituirse en diversos hoteles de La Merced. A golpes y con la amenaza de que le quitaría sus hijos, la víctima era forzada a entregar una cuenta
de 2 mil pesos diarios, para lo cual tenía que viajar dos veces por semana a la ciudad de Puebla, donde vivía el implicado con los niños.
Originaria de Hidalgo, la mujer llegó al Distrito Federal siendo aún menor de edad para trabajar de empleada doméstica. En su declaración ministerial, María señaló que conoció a Espinoza Juárez en 1997, cuando tenía 17 años de edad. La enamoró y se la llevó a Puebla donde la prostituyó durante un año.
Regresaron a la ciudad de México, donde de nueva cuenta, mediante golpes y amenazas, la obligó a ejercer la misma actividad en los hoteles Ampudia, Tampico y Veracruz, ubicados en el barrio de La Merced.
El pasado 21 de febrero, ante el temor de que Adrián Espinoza la enviara a Tijuana, Baja California, María acudió a la Procuraduría General de Justicia capitalina para denunciarlo.
Con el apoyo de la procuraduría de Puebla, agentes de investigación lograron rescatar a los dos menores y detener a este sujeto, acusado de lenocinio y trata de personas, actividad a la que, según el testimonio de la víctima, se dedica toda la familia del implicado, la cual es originaria del estado de Tlaxcala.
Quejas de abuso policiaco
La Procuraduría General de la República (PGR) realizó la noche del miércoles un operativo contra trata de personas en los hoteles Las Cruces y Regina, en La Merced, en el que, aseguró la dependencia, se rescató a 28 víctimas, aunque también dejó quejas y denuncias de las trabajadoras sexuales por golpes y malos tratos.
Alrededor del mediodía de ayer, la sexoservidoras ya habían reanudado sus labores en la calle de Las Cruces, tras dejar la subdelegación de la PGR, ubicada en Avenida Camarones, delegación Azcapotzalco, durante el transcurso de la madrugada.
Las quejosas narraron que aunque ellas estaban en la calle, la mayoría fueron detenidas con golpes e insultos. Las agentes nos jalaron del cabello y a pesar de que mostramos nuestras credenciales de elector para mostrarles que no eramos menores de edad, nos trasladaron a sus oficinas y nos tuvieron ahí hasta la madrugada
denunció Kenia.
Las mujeres se mostraron indignadas por lo sucedido. Nosotros no estamos en contra de que agarren a los que traen chamacas a trabajar a la fuerza, pero donde realmente suceden esas cosas, nadie se mete
, apuntó otra de ellas.