Guillermo Montalvo Fuentes-enviado ![]() Activistas en las calles de Tabasco. Foto: Mario Alberto Reyes Villahermosa, Tab., julio 28 de 2011. Pararon el tránsito vehicular, rompieron el silencio y la calma que parece caracterizar a la ciudad. La gente desde las banquetas y los balcones los escuchaba gritar, los miraba caminar, con asombro, porque nunca antes habían visto una manifestación así en las calles de Villahermosa. “Está bien, que exijan sus derechos”, decían algunos. “Dios no estaría de acuerdo con esto -decían otros- por algo el hombre debe estar con la mujer y la mujer con el hombre”. Eran las 18:00 horas y el contingente estaba casi listo. Alrededor de 900 personas, hombres y mujeres activistas de todo el país se dieron cita para recorrer una de las avenidas más importantes de la ciudad, Paseo Tabasco 2000. La finalidad, realizar la Segunda Marcha Nacional por el Respeto a las Diversidades, “la primera en su tipo en esta capital”, esto, en el marco del actividades del XII Congreso Nacional de Sida que se lleva a cabo en esta ciudad. Aunque no hubo presencia de carros alegóricos, ni de bailarines con cuerpos esculturales, sí hubo pancartas, consignas, cantos y banderas arcoiris ondeadas por diversos grupos, entre ellos el contingente de Aids Healthcare Foundation, la organización no gubernamental más grande del mundo en atención especializada y gratuita a personas que viven con VIH/sida, y que realiza cabildeo con las farmacéuticas para reducir los precios de los antirretrovirales. Al principio la gente pensó que se trataba de un carnaval, pero pronto descubrió que era una movilización de lesbianas, homosexuales, bisexuales, trans, mujeres, personas que viven con VIH, usuarios de drogas inyectables; todos unidos por una misma causa: visibilizar entre los habitantes del estado lo que se está haciendo en materia de derechos humanos, VIH/sida y diversidad sexual. Sin embargo, no fue el único objetivo, pues también aprovecharon el espacio para condenar las declaraciones que hace unas semanas hizo el obispo de Tabasco, Gerardo de Jesús Rojas López, quien rechazó, mientras oficiaba una misa, las uniones entre personas del mismo sexo y el uso del condón. “Utilizar el preservativo es como un asesinato”, fue lo que mencionó según recuerdan algunos activistas tabasqueños. Alberto Arnica Robles, director de la organización civil Tiempo Nuevo, y uno de los pocos activistas a favor de la diversidad sexual que hay en la entidad, señaló que la importancia de esta movilización fue demostrarle a la gente del lugar que “esto no es una danza de homosexuales ni de vestidas, es una fiesta de prevención al VIH/sida, somos seres humanos que peleamos por nuestros derechos”. Derechos que fueron exigidos a través de las consignas que se gritaron durante toda la manifestación, la cual finalizó en la explanada del palacio municipal de Villahermosa, tras dos horas de caminata. “Somos católicos y usamos condón”, se leía en una de las pancartas. “Yo también pago impuestos... construyamos una sociedad incluyente”, decía otra. “Estoy hasta la madre, no más homofobia y discriminación”, se leía en una más. Sin embargo, cumplir con la parte política del acto no impidió que el ambiente festivo apareciera, por lo que cualquier pretexto era el indicado para la improvisación detonadora de risas: “ese bigotón también es maricón”; gritaban si caminaba cerca un transeúnte de bigote, “a los de Pemex también les gusta el pene”, si el contingente pasaba enfrente de una gasolinera, “ese del moñito… también es un jotito”, si caminaban frente a un restaurante y un curioso mesero asomaba su rostro. Finalmente, menos de la mitad del colectivo llegó a las afueras del palacio municipal, pues muchos no concluyeron el recorrido, debido a que se trataba de una distancia larga, al intenso y húmedo calor que empapó los cuerpos de los asistentes y no la lluvia que se avecinaba. No obstante, una vez ahí se agradeció el apoyo y la participación en esta marcha, se guardó un minuto de silencio por todas las personas que han muerto a consecuencia del sida, además de que se lanzó la invitación de apoyar a Monterrey, Nuevo León, como sede para el próximo Congreso Nacional sobre VIH/sida y otras Infecciones de Transmisión Sexual. |
Jueves 4 de agosto de 2011, p. 41
Los datos sobre el incremento en el número de personas que viven en condiciones de pobreza en el país son conservadores, porque son 87 millones de individuos que se encuentran en esta situación, advirtió David Lozano, del Centro de Análisis Multidisciplinario de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México; en tanto, Yoloxóchitl Bustamante, directora del Instituto Politécnico Nacional (IPN), dijo que México está igual o peor que en los años 30
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De 2008 a 2010 los pobres pasaron de 48.8 a 52 millones, según la medición oficial de la pobreza, realizada por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), por lo que es necesaria una política de Estado que genere desarrollo económico, empleos y oportunidades. Al mismo tiempo debe haber una estrategia de impulso a la educación, advirtió la académica durante la inauguración de la Feria del Libro del IPN en la explanada de la Alhóndiga de Granaditas.
Éste es un binomio que necesitan los dos elementos para ir revirtiendo el efecto de la pobreza
, expresó. También se deben generar empleos bien remunerados, porque en 2011 hay muchos mexicanos cuya prioridad es sobrevivir.
Por separado, David Lozano explicó que la cifra de 87 millones resultó de diversos estudios que aplican la metodología de la Organización Internacional del Trabajo y del Banco Mundial que toman en cuenta diversos factores, como los ingresos de las personas y si su trabajo es formal o informal. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, 54 por ciento de la población ocupada en el país trabaja en la informalidad, por lo que carecen de prestaciones de salud, vivienda y pensiones.
El especialista agregó que la Organización de Naciones Unidas y el Banco Mundial especificaron que los salarios bien remunerados representan un factor que influye en la reducción de la pobreza. Sin embargo, en México, de abril de 2010 a abril de 2011, el salario para los trabajadores de transnacionales cayó 23 por ciento.
Carlos Rodríguez, sacerdote jesuita e integrante del Centro de Reflexión y Acción Laboral (Cereal), consideró que el informe del Coneval debería provocar una toma de conciencia en los legisladores con miras a la próxima discusión del Presupuesto de Egresos. No pueden seguir destinando fuertes cantidades para seguridad pública, el Ejército y la Marina en lugar de enfocarlos a los rubros de educación, salud y empleo
, expresó
Consideró que se requiere modificar la política económica que en los recientes 20 años dejó de atender elementos fundamentales como el incremento salarial de los trabajadores, y el acceso y calidad a la educación y la salud.
(Con información de Itza Varela.)