sábado, 18 de febrero de 2012

Ciudades rurales, proyecto que enmascara ambición territorial

Revela CAIK el desencanto de pobladores rescatados de la pobreza

Hermann Bellinghausen
Enviado
Periódico La Jornada
Sábado 18 de febrero de 2012, p. 20

San Cristóbal de las Casas, Chis. 17 de febrero. El documental Hasta ahí te mueves, del Colectivo de Análisis e Información Kolectiva (CAIK), presentado anoche en esta ciudad, busca desenmascarar, de manera objetiva, la verdad acerca de las muy promocionadas Ciudades Rurales Sustentables, presentadas por los gobiernos federal y estatal como una solución para la marginación y la pobreza, y que en los hechos no sólo no parecen mejorar las condiciones de vida de los beneficiados, sino que crean nuevos problemas para las comunidades.

Buscamos romper el bloqueo informativo, expresó Abraham Rivera, del CAIK. Hacer ver que se trata se un proyecto impuesto. Junto a otros críticos de estos planes de reorganización territorial y reconversión productiva, consideró que detrás de ellos está la intención de acaparar las tierras de las comunidades para entregarlas al dominio del mercado. Se trata, dijo, de un programa global que ya se aplica ampliamente en África.

La realizadora Mariela Zunino, también del CAIK, y que ha estudiado el fenómeno de estas ciudades en Chiapas desde hace varios años, explica que los realizadores tratan de producir contrainformación en un momento en que la información está muy controlada por el gobierno y es poquísimo lo que se sabe del asunto. Es un mensaje para las comunidades. El documental presenta a gente como ellos que vive esa experiencia.

Confiando en que se pueden evidenciar las trampas del capitalismo amigable, la videasta revela que parte de estas filmaciones fueron mostradas en comunidades de Chenalhó, donde se programaba una Ciudad Rural, y la gente reaccionó contra el proyecto antes de que se concretara, incluso los priístas. Este material puede generar conciencia, añade, pues retrata cómo son los planes hechos en Chiapas con más propaganda que verdad.

Desde 2007, en Chiapas se han impulsado las llamadas Ciudades Rurales Sustentables, proyecto que se busca replicar en otros estados. Las más publicitadas son Nuevo Juan de Grijalva (Ostuacán) y la cabecera municipal de Santiago el Pinar. Son las mostradas más ampliamente en Hasta ahí te mueves. Los testimonios de pobladores de ambas localidades revelan muy tempranos desencanto y nostalgia. Como expresan muy vívidamente los campesinos de Ostuacán y los tzotziles de los Altos, el espacio y el territorio cuentan. Y no es lo mismo conseguir un empleo prometido (que además en muchos casos no ha ocurrido), que trabajar la milpa y el cafetal propios y comer de ellos.

El documental incluye entrevistas con funcionarios que impulsan el programa, y extensas citas de la publicidad televisiva del gobierno. Queda claro que el primer argumento oficial es la profunda pobreza de las comunidades, su marginación abismal, y la necesidad de integrarlos a la civilización, como dice un declarante. Aquí se impone una pregunta: ¿se trata entonces de un nuevo ensayo para reparar los rezagos que durante tres lustros se han combatido con inmensas inversiones, obra pública, programas asistenciales, contrainsurgencia declarada y expansión de las grandes cadenas comerciales para inducir el consumismo urbano en todas las comunidades?

El segundo argumento oficial, la reconversión productiva, implica, según los críticos que también aparecen en el documental, entregar el campo a las agroindustrias, a la extracción de minerales, al definitivo enajenamiento de las tierras ejidales y comunales. A cambio de producir quesos, no palabras, según un eslogan oficial.

El documental da relevancia a la autonomía zapatistas como una opción eficaz y viable para defender el territorio y la integridad de las comunidades. Desfilan imágenes de las improbables casas colgantes de Santiago el Pinar, los cuartos estrechos de Nuevo Juan de Grijalva, las multitudinarias marchas de protesta contra las reubicaciones y las minas, y las voces y rostros de hombres y mujeres. Un campesino tzotzil cierra el filme: Porque nuestros abuelos, abuelas, aquí nacieron, aquí están sus raíces, somos mayas. Entonces, los verdaderos dueños de Chiapas somos los indígenas

No hay comentarios: