martes, 10 de mayo de 2011

Acusa experto que colectivo gay mantiene vivo patriarcado y masculinidad

Guillermo Montalvo Fuentes-enviado
Cartel oficial del evento
Pachuca, Hgo., mayo 05 de 2011.
Es una paradoja. Ahora, el movimiento gay defiende el matrimonio, la familia y la paternidad, instituciones que derivan de un sistema de género de supremacía masculina; ahora son ellos quienes se encargan de mantener vivo el patriarcado, cuando en un principio lo rechazaban, aseguró el antropólogo Joan Vendrell durante su participación en la X Semana Cultural de la Diversidad Sexual.
Sin embargo, para el especialista, la comunidad homosexual no sólo contribuye a perpetuar el modelo patriarcal, sino también el concepto de masculinidad, al seguir el estereotipo y estilo de vida del hombre “hipermasculino”.
Con la incorporación de la mujer al campo laboral remunerado, como respuesta a una necesidad del capitalismo industrial, el patriarcado entró en un estado de crisis, y por primera vez la masculinidad es cuestionada con la pregunta “¿qué es ser hombre?”, explicó Vendrell.
“La verdadera crisis de la masculinidad se da con la crisis de la autoridad patriarcal, es entonces que para mantener su poder y dominio en la esfera pública, el hombre recurre al machismo”
A pesar de este contexto, el doctor en Antropología Social y Cultural por la Universidad Autónoma de Morelos, consideró que la masculinidad se resiste a morir, pues por el contrario, aparecen dos nuevas tendencias para entender lo masculino.
Por un lado, el modelo que el experto llamó soft, donde el hombre toma elementos o características femeninas, y cuyo resultado es un hombre más emocional, sin coraza, con la capacidad de llorar.
Y por otro, el modelo hard, donde, como reacción al surgimiento del “hombre feminizado” se busca perpetuar la imagen del hombre masculino tradicional. “En este caso se trata de un hombre hipermasculino, con cuerpo de gimnasio, el chico malo, endurecido, de un machismo sonrojante”.
Al respecto, Joan Vendrell aseguró que el hombre homosexual ha generado a lo largo de los años distintos estilos de vida, pero en años recientes ha optado por incorporar y seguir esta manera de “entenderse como hombre”.
Sin embargo, para el experto lo ideal sería “disolver” la masculinidad, aunque al tener que elegir entre uno de los dos modelos, aseguró que prefiere el soft, por tratarse del menos violento, el que intenta no ser machista.
La participación del antropólogo se dio como parte de la mesa de debate “Vulnerabilidad en la sexualidad de mujeres y hombres”, y su ponencia llevó el nombre “Machismo, hipermasculinidad y crisis de la masculinidad. Problemáticas entorno al género y sexo de los hombres”.

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