domingo, 10 de enero de 2010

Crecen 300% quejas ante la CNDH contra el Ejército en primera mitad del sexenio

Recomendaciones a la Sedena por derechos humanos se multiplicaron por cuatro

Crecen 300% quejas ante la CNDH contra el Ejército en primera mitad del sexenio

Critica el organismo papel de los militares en la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia

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Para la CNDH, el combate al crimen organizado no le corresponde al Ejército mexicano. La imagen, en un reten instalado en un camino del estado de MéxicoFoto Carlos Ramos Mamahua
Víctor Ballinas
Periódico La Jornada
Domingo 10 de enero de 2010, p. 7

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) señala que desde el primero de diciembre de 2006, cuando el presidente Felipe Calderón asumió su mandato y le declaró la guerra al narcotráfico y al crimen organizado, y hasta el 31 de diciembre de 2009, las quejas contra el Ejército se incrementaron 300 por ciento y las recomendaciones dirigidas a la Secretaría de la Defensa Nacional por graves violaciones a los derechos humanos aumentaron 400 por ciento.

El informe de actividades de la CNDH da cuenta que en 2007 el Ejército ocupó el segundo lugar en recomendaciones, con seis. Para 2008, por primera vez en los 18 años de existencia de este órgano, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ocupó el primer lugar en recomendaciones, con 19.

Y en 2009, por segundo año consecutivo la Sedena retuvo el primer lugar en violaciones graves a los derechos humanos y se hizo acreedora a 29 recomendaciones.

De acuerdo con los informes de la CNDH, a mediados del año pasado Sedena acumulaba mil 500 quejas, en 2008 se registraron mil 230 quejas, y en 2007 un total de 384.

La CNDH subraya que desde 2007 criticó la medida adoptada por el gobierno federal, ya que el combate al crimen organizado no le corresponde al Ejército. Si bien es cierto, señala la CNDH, que los cuerpos policíacos no podrían por sí mismos derrotar a las principales bandas del crimen organizado, y que por ello el Ejército debió participar en ese combate, su intervención debe ser transitoria.

En 2008, destaca la CNDH, los mexicanos enfrentamos un incremento de la violencia, derivada del narcotráfico y la delincuencia organizada, en dimensiones tales que no se habían visto nunca en nuestro país. El combate a este flagelo se encargó al Ejército Mexicano, por lo que su desempeño se vio sujeto al escrutinio público, y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos documentó las denuncias que se fueron presentando por su actuación.

Para 2009, la CNDH dirigió a la Secretaría de la Defensa Nacional 29 recomendaciones, con los números 8, 13, 15, 18, 28, 31, 32, 33, 34, 37, 38, 44, 45, 48, 52, 53, 54, 55, 59, 61, 62, 63, 66, 67, 70, 71, 73 y 75.

La CNDH documentó que durante 2009 las quejas y violaciones de derechos humanos cometidas por militares fueron por privación ilegal de la libertad, tortura, desaparición forzada, violación sexual, ejecución extrajudicial, robo, cateos ilegales, detenciones arbitrarias y desaparición forzada de personas.

Durante 2009, entre otras de las recomendaciones que recibió la Sedena se encuentran las siguientes: la 75, por hechos ocurridos el 6 de agosto de 2008, cuando a las 12 del día un centenar de habitantes de la comunidad de Santiago Lachivía, municipio de San Carlos, Yautepec, Oaxaca, se encontraban limpiando un terreno comunal cuando llegaron 20 personas con armas de fuego y dispararon al aire primero y luego contra las personas, matando a dos.

La CNDH destaca que el Ejército mexicano mintió e indicó que la población abrió fuego contra ellos primero, por lo que los elementos castrenses sólo repelieron la agresión. No obstante, las investigaciones revelaron que las únicas personas que dispararon fueron los militares, quienes dejaron lesionadas a varias personas, entre ellas una que posteriormente falleció.

Otra recomendación que recibió la Sedena fue por la detención de Ricardo García Arroyo, ocurrida el 4 de diciembre de 2008 en su domicilio. Los militares ingresaron en forma violenta, lo detuvieron y aseguraron su vehículo. En la investigación se documentó que sin exhibir mandamiento de la autoridad competente, militares ingresaron al domicilio de la señora Verónica Flores Enríquez, detuvieron a su esposo, Ricardo García Arroyo, de manera arbitraria, y lo torturaron.

La investigación de la CNDH resalta que de nueva cuenta los militares mintieron sobre este caso, ya que manifestaron que los habían detenido en flagrancia delictiva.

Las torturas se acreditaron con certificado médico de la delegación de la PGR en el estado de Chihuahua: Equimosis vinosa irregulares bipalpebral derecha, equimosis violácea irregular en región escapular derecha, 22 escoriaciones irregulares en cada lateral derecha de tórax y región lumbar derecha y 16 escoriaciones irregulares en región de dorso lumbar derecho.

Otro caso es el de los señores Ramón Ortiz Ríos, Ramón Ortiz Miranda y René Canales Ortiz, quienes fueron detenidos por militares armados. Los informes de la CNDH señalan que las aprehensiones ocurrieron el 6 de febrero de 2008, y se documentó que “durante la detención, traslado y retención, los agraviados fueron amenazados y golpeados por elementos militares, y los dejaron a disposición del Ministerio Público Federal.

De este caso, la CNDH emitió la recomendación 71/2009, en donde resalta que acreditó tortura contra los quejosos y que de nueva cuenta los militares mintieron en sus informes

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