Christian Rea Tizcareño México DF, octubre 15 de 2010. El autor del libro Comprender y sanar la homosexualidad, Richard Cohen, participará en el Congreso “Camino a la castidad”, organizado por el grupo católico Courage Latino, con el patrocinio de la Secretaría de Gobierno de Jalisco. De acuerdo con la propaganda del congreso, además de la administración encabezada por Emilio González Márquez, del Partido Acción Nacional (PAN), apoyan la realización del evento las organizaciones Valora, conciencia en los medios; Renacer, Instituto Mexicano de Orientación Sexual, que es la filial de la estadounidense Asociación Nacional para la Investigación y Terapia de la Homosexualidad (NARTH por sus siglas en inglés); así como el sacerdote Paul Check, director de Courage Internacional, fundado en 1980 en la Arquidiócesis de Nueva York y reconocido por el Pontificio Consejo para la Familia del Vaticano en julio de 1994. El cartel del evento señala: “5 años caminando...”, toda vez que Courage Latino inició su trabajo pastoral en México en 2002 y obtuvo la autorización oficial de la Conferencia del Episcopado Mexicano en 2005. Con el lema “Encontrando el propósito de Dios para nuestras vidas”, el congreso se efectuará del 12 al 14 de noviembre en la ciudad de Guadalajara, Jalisco. La propaganda destaca que habrá “conferencistas y profesionales en el tema”. Invita a “personas en condición de atracción al mismo sexo”, familiares y público en general, a quienes pide una cooperación de 850 pesos mexicanos. Por último, cabe recordar que el respaldo del gobierno jalisciense al encuentro religioso se da después de que el mandatario panista Emilio González Márquez admitiera su “asquito” a los matrimonios del mismo sexo realizados en el Distrito Federal, marco jurídico capitalino que su administración impugnó ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación a través de una controversia constitucional a principios de este año. |
Jueves 14 de octubre de 2010, p. 4
Santiago, 13 de octubre. Luis Urzúa, de 54 años, topógrafo y jefe de turno, emergió a la superficie a las 21:54 horas. Fue el minero número 33 y último en ser rescatado, con lo que concluyó el espectacular e histórico salvamento que se llevó 22 horas y media, y marcó el final exitoso de la odisea de los mineros que, tras un derrumbe ocurrido el pasado 5 de agosto, quedaron atrapados a 622 metros de profundidad en la mina San José, en el desierto de Atacama, del norte de Chile.
El júbilo volvió a estallar entre los cientos de familiares que aguardaban. ¡Misión cumplida, Chile!
, expresaron en una pancarta, desde el fondo del yacimiento, los seis rescatistas que también se disponían a salir.
El rescate de los 33 de Atacama
finalizó sin contratiempos al cabo de 69 días, en un proceso que duró 22 horas y media, mucho antes de lo previsto por las autoridades.
En seguida, rescatistas, autoridades y mineros entonaron el himno nacional. La alegría se extendió a la cercana ciudad de Copiapó y a todo Chile.
A las 21:57 (dos horas más que en México), Urzúa salió de la cápsula Fénix, en una imagen que se pudo apreciar en una pantalla gigante ubicada en la plaza central de Copiapó, que fue transmitida a todo el país y el mundo. Uno de sus hijos lo abrazó.
Urzúa, quien llevaba pocas semanas en la mina de oro y cobre siniestrada, se convirtió en líder natural del grupo por su experiencia de 31 años en faenas mineras y por sus conocimientos en topografía. Tras su ascenso desde el fondo de la mina fue recibido por el presidente Sebastián Piñera, quien le dio un fuerte abrazo y le dijo que fue un buen jefe
.
El trabajador agradeció las labores que realizó el gobierno para rescatarlos y le dijo al mandatario que ojalá no vuelva a ocurrir un caso similar. Explicó que logró que sus hombres comieran sólo dos cucharadas de atún cada 48 horas cuando aún no tenían contacto con la superficie en las primeras semanas de la tragedia.
Esta noche, Piñera, a quien Urzúa entregó en forma simbólica el turno laboral, se mostró emocionado por el éxito del rescate que liberó a los 33 mineros del yacimiento San José, y resaltó que los 33 trabajadores han enseñado una lección de esperanza y compañerismo
.
El mandatario reiteró sus agradecimientos a las familias de los mineros, a los cientos de rescatistas que participaron de la Operación San Lorenzo y a los jefes de Estado que enviaron saludos.
Se comprometió a proteger a todos los trabajadores, con la esperanza de anunciar en pocos días un nuevo trato con ellos
, y advirtió que esto no va a quedar impune
, porque quienes hayan tenido responsabilidad por el accidente tendrán que asumirla.
El rescate costó entre 10 y 20 millones de dólares
; la tercera parte fue financiada por donaciones privadas, y las otras dos las asumió el Estado
, dijo el mandatario en declaraciones a la cadena de televisión TVN.
Cada peso valió la pena, cada peso se gastó bien
para poder rescatar a los 33 mineros, concluyó.
Uno de los momentos dramáticos de esta tarde fue cuando emergió Johny Barrios, de 50 años, quien por sus conocimientos de enfermería elaboró informes médicos de los atrapados y los vacunó contra varias enfermedades. Sus compañeros lo llamaron El Médico, y fue el número 21 en ser rescatado en punto de las 16:33 horas.
Su salida fue precedida por un escándalo. En la boca del ducto estaba, por petición suya, su amante Susana Valenzuela, lo que motivó la ausencia de su esposa. Ambas mujeres reclamaron ser su pareja después de que los mineros fueron descubiertos con vida e incluso ellas protagonizaron una disputa a golpes en el campamento Esperanza. Johny y Susana se estrecharon en un romántico beso.
En el hospital de Copiapó, a Mario Sepúlveda, el segundo en ser rescatado, se le diagnosticó silicosis, enfermedad típica de los mineros, al igual que a Mario Gómez, de 63 años, el más viejo de los trabajadores, quien fue encontrado un poco débil
, dijo una fuente médica.
Estos son los casos más complicados del grupo, además de otro que presenta una neumonía aguda
; a dos más se les realizará cirugía dental.
En el campamento Esperanza, fuera del yacimiento San José, se congregaron miles de personas –socorristas, periodistas y familiares de mineros– que se preparaban para desmantelarlo. Nadie podrá olvidar lo que se vivió allí tras más de dos meses de angustiante espera.
Allí ocurrió un milagro
, aseguró el alcalde Maglio Cicardini. El milagro del rescate, el milagro de dar a conocer a Copiapó
, un nombre que en quechua significa Copa de oro.








